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Cuando hablamos de diamantes, el término quilate es bastante habitual, pero no siempre se entiende bien. En pocas palabras, un quilate es una unidad de peso de piedras preciosas. No indica, por tanto, ni tamaño ni dimensiones. Saber exactamente qué significa un quilate te ayudará a tomar decisiones más informadas al comprar joyas con diamantes. Un quilate equivale exactamente a 0,2 gramos.
Origen y etimología de la palabra quilate
El término quilate tiene un origen curioso que se remonta a la Antigüedad. Proviene del griego antiguo kerátion, que significa “semilla de algarrobo”. Antiguamente se creía que estas semillas tenían siempre el mismo peso, lo que las hacía útiles para pesar piedras preciosas y oro. Hoy podemos calcular de forma mucho más precisa el peso y sabemos que varía bastante de una semilla a otra. Con el tiempo, la palabra quilate se fue consolidando en el mundo de la joyería, siempre vinculada al peso de las gemas. Actualmente, el quilate sigue siendo la unidad estándar a nivel mundial para expresar el peso de los diamantes.
Cómo se mide un diamante: qué es un quilate y cómo se utiliza
El quilate es una unidad de medida precisa que se utiliza exclusivamente para pesar diamantes y otras piedras preciosas. Un quilate equivale exactamente a 0,2 gramos, por lo que cinco quilates suman un gramo entero.
Para hacer las cosas más fáciles, los joyeros emplean un sistema de puntos. Es como los euros y los céntimos: 100 puntos equivalen a 1 quilate, igual que 100 céntimos hacen un euro.
Un diamante de medio quilate se expresa como 0,50 ct, del mismo modo que escribirías 50 céntimos como 0,50 €. Así es más fácil entender el peso de un diamante, un factor de gran importancia a la hora de elegir una joya.
¿Por qué no usamos gramos para pesar diamantes?
Quizá te preguntes por qué los joyeros no pesan los diamantes en gramos. La razón es práctica: el gramo es una unidad demasiado grande para expresar con precisión el peso tan pequeño de una gema. Si usáramos gramos, un diamante de 1 gramo pesaría nada menos que 5 quilates.
Además, ¿de verdad preferirías usar los gramos? Nosotros creemos que 0,5 ct suena mucho mejor que 100 miligramos.
Carat vs. karat
En inglés, existen dos términos que suenan igual pero significan cosas distintas: carat y karat. En castellano, ambos se traducen como quilate, pero se refieren a conceptos totalmente diferentes:
- Carat: indica el peso de las piedras preciosas, especialmente de los diamantes.
- Karat: mide la pureza del oro. El oro de 24 karats es oro puro.
Un truco para recordarlo si lees sobre joyería en inglés: carat es para diamantes y karat es para el oro.
Por qué importan los quilates de un diamante
El peso en quilates importa porque está directamente relacionado con la rareza del diamante y, por tanto, con su valor. En general, cuanto más pesa un diamante, más raro es. Y cuanto más raro, más valioso.
Ahora bien, el peso por sí solo no lo es todo. Dos diamantes con el mismo número de quilates pueden ser muy distintos en apariencia, brillo y valor final según su talla y sus proporciones. Dicho de otro modo: el peso es importante, sí, pero solo es uno de los aspectos a tener en cuenta.
Profundidad y proporciones de un diamante.
La profundidad es la distancia desde la mesa del diamante (su superficie plana superior) hasta su punto más bajo.
Más allá del quilate: talla y proporciones
Los quilates te dicen cuánto pesa un diamante, pero no cómo se ve.
La talla y las proporciones son igual de importantes. Una de las medidas que se utilizan para evaluar las proporciones de un diamante es la profundidad, es decir, su altura desde la mesa —la faceta plana superior— hasta la parte inferior. Para valorar si esa profundidad es adecuada, se compara con la anchura del diamante. Cuando es excesiva, una mayor parte del peso se concentra verticalmente, haciendo que el diamante parezca más pequeño para su peso en quilates. Cuando es insuficiente, puede reducirse su capacidad para reflejar la luz.
Unas proporciones equilibradas pueden mejorar tanto el brillo como el tamaño aparente.
La forma del diamante también influye en sus dimensiones. Las llamadas tallas fantasía, como la ovalada o la esmeralda, tienen una geometría diferente a la talla brillante redonda y distribuyen el peso de otra manera. Por eso, dos diamantes con el mismo peso en quilates pueden parecer muy distintos en tamaño. En última instancia, la forma en que un diamante está tallado y proporcionado determina su apariencia y su brillo.
¿Cómo influyen los quilates en el precio de un diamante?
El peso en quilates determina en buena medida el precio de un diamante, pero no es lo único que cuenta. El valor de un diamante se fija según las cuatro C: carat (quilates), cut (talla), color (color) y clarity (pureza). Entre ellas, la talla tiene una influencia especialmente importante en la apariencia y el brillo del diamante.
- Un diamante de 1 quilate no cuesta el doble que uno de 0,5 quilates, sino mucho más. Los diamantes grandes son más raros, y esa rareza dispara el precio.
- Pero más grande no siempre significa mejor. Un diamante más pequeño, pero con una talla excelente, puede brillar mucho más que uno grande mal tallado.
Piensa en un cuadro. Un lienzo enorme pintado por un aficionado no se puede comparar con una obra maestra de Picasso de dimensiones reducidas. Con los diamantes pasa lo mismo: la calidad siempre es más importante que el tamaño.

Consejos prácticos para elegir el diamante adecuado
A la hora de elegir un diamante, céntrate en lo que realmente importa:
- Peso en quilates: elige un peso que se ajuste a tu presupuesto y a tu estilo.
- Calidad de la talla: un diamante bien tallado brilla más y se ve mejor. Dale prioridad frente al tamaño.
- Proporciones: unas proporciones equilibradas pueden mejorar tanto el brillo como el tamaño aparente.
- Obsérvalo en persona: así apreciarás cómo luce realmente.
Antes de comprar un diamante, ten esto en cuenta
El valor de un diamante no se define solo por su peso en quilates. Aquí tienes un resumen de lo que realmente importa:
- El quilate indica peso, no tamaño.
- La talla y las proporciones influyen directamente en el brillo y en cómo de grande parece el diamante.
- Mejor calidad que cantidad: un diamante pequeño y bien tallado puede deslumbrar más que uno grande y mal tallado.
- El significado también cuenta: un diamante con historia puede tener más significado que uno elegido simplemente por su tamaño.
En Brilianto creamos diamantes a partir del carbono de materiales orgánicos con un significado especial, transformando orígenes únicos en diamantes con una historia propia.
En definitiva: la talla, las proporciones y la historia de un diamante importan tanto como su peso en quilates. Quien compra con criterio sabe que el valor no está solo en los quilates.