Cada diamante de esta colección tiene un origen totalmente único: se crea a partir del carbono extraído del césped del Bernabéu, una fuente excepcional que confiere identidad y significado a cada pieza.
El carbono se transforma mediante un proceso que reproduce las condiciones extremas en las que se forman los diamantes en la naturaleza, lo que da como resultado piedras de una pureza y estructura excepcionales.
Tras su crecimiento, cada diamante se examina minuciosamente, y las piedras de 0,50 ct o más reciben la certificación IGI, que acredita sus características gemológicas.